Algunos arman estadísticas con nosotros. ¿Y qué hacemos para esto?. Diría que nos dedicamos a vivir. De todas formas, no me gusta utilizar los "nosotros" que denotan una oposición con algún "ellos". Porque implica hacer el juego que muchos (de ellos, je) desean. Pero a veces me resulta imposible no caer en dichas denominaciones, por ejemplo, para expresar que "ellos" no padecen la pena de muerte en aquellos países en que estar con la persona que uno ama amerita aquella condena, y nosotros sí. Me resulta imposible dejar de notar que "ellos" pueden contraer la unión legal que da lugar a una familia y a toda una serie de derechos individuales, privados, y nostros no. Me resulta imposible frustrarme al enterarme que "ellos", a los ojos del dios de la mayoría (Iglesia mediante), son los únicos capacitados para darle amor a una criatura recién venida al mundo, mientras que nosotros simplemente, no lo somos.
Todo esto me molesta, me indigna, me lastima, me hace mierda. También me molesta la parte de "ellos" que vive en mi propia casa y me impide poder llegar y gritar que estoy triste y quiero llorar porque me gusta una chica que no me da bola, o reírme de felicidad porque me dio un beso esa que hace tanto estoy esperando.
A veces yo también estoy habitada por "ellos". Y no quiero caminar por la calle de la mano, no quiero contárselo a gente importante para mí, por miedo al efecto, por sobre-disminución de la causa. Autoexclusión.
Pero cada día me levanto y siempre lo hago con la convicción de que "nosotros" tenemos razón. Porque ni siquiera pasa por tener razón, sino por tener corazón. Y me río cuando me cruzo con uno de "ellos" que detrás de su exagerado palabrerío discriminatorio esconde esas ganitas de venirse con "nosotros".
Cada día me levanto y siempre lo hago con la convicción de que, algún día, "nosotros" tendremos los mismos derechos que "ellos". Pero para eso, hemos de luchar, porque en este mundo nadie te regala la felicidad.
(life is what happens to you while you're busy making others plans)
jueves, 11 de marzo de 2010
lunes, 8 de marzo de 2010
111
A veces, debo decir, me dan miedo nuestras diferencias. Pero, te juro, mi amor, más me asustan nuestras coincidencias. Es cuestión de parar un poco el bocho y dar un respiro a tantos suspiros.
Ya no puedo salir corriendo a tu casa a las once de la noche, eso lo tenemos que entender. Porque, por ahora, nada va a escampar.
Hoy es tiempo de acostarme en el diván y entregarme un poco a mi forma de ser. Dejar de inventar ciertas sonrisas, y evitar la cara seria cuando en verdad quiero llenarte de besos. Cortar con las idealizaciones, vivir lo que hay que vivir. Abandonar esa desesperanza, la que no me deja esperar, y me hace des-esperar, echando todo a perder.
Ahora yo tengo tus espectativas en mi cajón, y vos tenés las mías en tu habitación. Ahora, sé que juntos no nos vamos a perder.
Ya no puedo salir corriendo a tu casa a las once de la noche, eso lo tenemos que entender. Porque, por ahora, nada va a escampar.
Hoy es tiempo de acostarme en el diván y entregarme un poco a mi forma de ser. Dejar de inventar ciertas sonrisas, y evitar la cara seria cuando en verdad quiero llenarte de besos. Cortar con las idealizaciones, vivir lo que hay que vivir. Abandonar esa desesperanza, la que no me deja esperar, y me hace des-esperar, echando todo a perder.
Ahora yo tengo tus espectativas en mi cajón, y vos tenés las mías en tu habitación. Ahora, sé que juntos no nos vamos a perder.
domingo, 7 de marzo de 2010
Es lo que yo quiero que haya
Sin lugar a dudas el viento, y tu sonrisa que no es sonrisa-del-todo, sino una mueca de la cual no me arrepiento. También, por qué no, un poco de ternura, dibujada en tus manos inquietas de persona que ya no sabe qué hacer con su tiempo. Es que con vos quiero reciclar un par de canciones.
A lo que me refiero, vamos a resignificar algunas palabras. Amor y aventura, prohibido, mentira. Verdad, juego, vértigo y más vértigo.
Una historia que se pueda creer, sin la necesidad de enloquecer. (esta vez no tanto).
Un eje sin forma de cruz, sino más bien con la forma de la libertad. Hoy por hoy no sabemos cuál es, pero la vamos a encontrar.
Y tu sonrisa que no es sonrisa-del-todo, pero, tarde o temprano, yo la voy a convencer.
A lo que me refiero, vamos a resignificar algunas palabras. Amor y aventura, prohibido, mentira. Verdad, juego, vértigo y más vértigo.
Una historia que se pueda creer, sin la necesidad de enloquecer. (esta vez no tanto).
Un eje sin forma de cruz, sino más bien con la forma de la libertad. Hoy por hoy no sabemos cuál es, pero la vamos a encontrar.
Y tu sonrisa que no es sonrisa-del-todo, pero, tarde o temprano, yo la voy a convencer.
lunes, 1 de marzo de 2010
Es lo que hay
Voy a buscarme un amor imposible para sufrir, porque no inspira la felicidad. Voy a hacer que me guste una chica de esas que no gustan de chicas, alguna de las que ya tienen un compañero entre sus sábanas y jamás se preguntan cómo sería con otrA. Después, le pienso robar un beso o dos y pedirle que no se enamore, porque sería demasiado ideal como para poder escribir al respecto.
Encerrarme en el placer de recostarme en la cama a fumar y pensar en problemas sin solución, con una canción de esas que te hacen llorar.
Pero ahora me pregunto cuándo dejaré de esquivar a la vida, cuándo voy a parar de correr sin llegar a ningún lugar, cuándo voy a dejar de sufrir por amores imposibles que por ese hecho no son ningún amor, pero por sobre todas las cosas: cuándo dejaré de ser mi propio imposible.
Encerrarme en el placer de recostarme en la cama a fumar y pensar en problemas sin solución, con una canción de esas que te hacen llorar.
Pero ahora me pregunto cuándo dejaré de esquivar a la vida, cuándo voy a parar de correr sin llegar a ningún lugar, cuándo voy a dejar de sufrir por amores imposibles que por ese hecho no son ningún amor, pero por sobre todas las cosas: cuándo dejaré de ser mi propio imposible.
sábado, 13 de febrero de 2010
Odio a la tecnología
Vamos a decirlo literalmente: me siento una idiota. Recorriendo fotos por la red social facebook, una y otra vez, para desayunarme que no fui etiquetada en ninguna de ellas. Son fotos de nuestro pasado, de una época hermosa, que al mismo tiempo significó el quiebre más oscuro de mi vida: el secundario. De manera que no puedo dejar de asociar el no-etiquetarme en las foto, con el significado que tengo para vos en el presente: cero absoluto. Porque, claramente, estoy segura que fuiste vos quien se encargó de las etiquetas de las fotos. Y es cierto, pienso, yo te borré, te eliminé, te suprimí del facebook, (y de mi vida), hace un tiempo. Pero ahora veo esto y: patadita en el pecho, de una.
Detesto estas redes sociales, porque literalmente son redes: redes que no te dejan ser libre.
Detesto, cada tanto, seguir pendiente de cuestiones relacionadas con vos. Me cae muy mal tener que verte el próximo martes.
Para finalizar, siento que estoy escribiendo de una forma muy adolescente e inmadura, sobre cosas adolescentes e inmaduras. Odio a la tecnología.
Detesto estas redes sociales, porque literalmente son redes: redes que no te dejan ser libre.
Detesto, cada tanto, seguir pendiente de cuestiones relacionadas con vos. Me cae muy mal tener que verte el próximo martes.
Para finalizar, siento que estoy escribiendo de una forma muy adolescente e inmadura, sobre cosas adolescentes e inmaduras. Odio a la tecnología.
viernes, 1 de enero de 2010
2010
Llevame a nadar en tus ojos, y en el centro de tus pechos naufragar.
Quiero saber de qué colores está hecha tu piel entre sábanas sin estrenar.
Voy a encender las luces de tu noche, para que sepas lo que es real.
Voy a apagar unos cuantos fantasmas, de esos que hacen tus miedos brillar.
Con tus manos voy a dibujar un nuevo cielo y llevarte a volar.
Poner nombres a todas las nubes que jamás volveremos a tocar.
Para poder traerte a mí con una palabra cuando el viento nos separe
y volvernos a dibujar.
Quiero saber de qué colores está hecha tu piel entre sábanas sin estrenar.
Voy a encender las luces de tu noche, para que sepas lo que es real.
Voy a apagar unos cuantos fantasmas, de esos que hacen tus miedos brillar.
Con tus manos voy a dibujar un nuevo cielo y llevarte a volar.
Poner nombres a todas las nubes que jamás volveremos a tocar.
Para poder traerte a mí con una palabra cuando el viento nos separe
y volvernos a dibujar.
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